Conoce a: Mauricio Torreblanca

¿Cómo te dicen tus cercanos? ¿Algún sobrenombre?
Mis cercanos me dicen Mauri, pero en el colegio me decían “Rojo”.

¿Cómo fue tu primer día en Geoblast?
Mi primer día fue muy acogedor. Varios del equipo se conocían de antes, ya que venían del contrato anterior, pero fueron muy simpáticos desde el inicio.

¿Tienes alguna mascota? ¿Cuál es su nombre?
Sí, tengo una perrita que se llama Mika. Mi polola se encontraba en Taltal haciendo su internado y, un día, al salir del hospital, la Mika la siguió hasta la pensión, hace alrededor de un año y medio. Siempre es grato escuchar sus patitas sonar en el piso cuando llego al departamento después del turno.

¿Qué haces en tu tiempo libre, cuando no estás en faena u oficina?
Normalmente, en mis días de descanso me dedico a hacer todo lo que no alcanzo durante los siete días de trabajo, como tareas domésticas. También me gusta tocar guitarra y ver películas con un buen café en la mano; a veces, ambas cosas al mismo tiempo.

¿Cuál es el mejor cumplido que has recibido en el trabajo?
El mejor cumplido ha sido que confían plenamente en mi recomendación. No hay mejor cumplido que la confianza profesional.

Cuando eras niño, ¿cuál era tu trabajo ideal?
No lo recuerdo muy bien, pero creo que quería ser futbolista. Desde octavo básico sabía que quería estudiar Geología. No tenía idea de qué hacían exactamente, pero me llamaba la atención el nombre. Tampoco tuve la pasión por los fósiles que muchos tienen antes de entrar a estudiar, así que supongo que fue pura intuición.

Cantante, banda o canción favorita
Red Hot Chili Peppers, total y absolutamente. Han sido el soundtrack de mi vida en casi todas las etapas, desde que tenía unos 12 años hasta ahora.

¿Qué es eso que tus compañeros no saben sobre ti?
Las esperas de escolta en la camioneta dejan pocas cosas fuera de conversación, pero diría que cuando era niño me gustaba mucho jugar a la pelota. Ya no juego ni me gusta mucho hacerlo, pero cuando chico incluso iba a escuela de fútbol los sábados y domingos temprano.

¿Alguna anécdota o dato divertido de ti?
Cuando era niño fui al Buin Zoo, en Santiago, y al acercarme a la jaula del tigre terminé siendo orinado por él. Tuve que sacarme la polera y andar con polerón en pleno verano santiaguino.