
En las ediciones anteriores recorrimos los orígenes de Geoblast y su etapa de consolidación. Desde la visión inicial de Carlos Scherpenisse -quien fundó la compañía impulsado por la pasión técnica-, pasando por la incorporación de John Pinela, que aportó gestión y estructura para transformar ese proyecto en una empresa, y la llegada de Miguel Herrera, quien fortaleció su desarrollo organizacional, se formó una base sólida. Sobre esos cimientos, a partir de 2015 comenzó una nueva etapa: transformar la experiencia en soluciones.
En ese entonces, Geoblast ya contaba con una organización ordenada, equipos consolidados y presencia regional. La innovación surgió como una respuesta natural a los desafíos del terreno. Ante el desafío enfrentar operaciones cada vez más complejas, nacieron desarrollos propios enfocados en mejorar la precisión, la trazabilidad y la eficiencia operativa.
Este proceso coincidió con la llegada de Cristian Álvarez asumió a la Gerencia General de Geoblast en 2019, dando paso a una nueva etapa de liderazgo y proyección. La compañía comenzó a demostrar que podía crecer más allá de su impulso fundacional, manteniendo coherencia estratégica y fortaleciendo su capacidad de adaptación.
En paralelo, áreas técnicas que habían crecido de manera orgánica comenzaron a consolidarse como unidades especializadas, dando origen a Datageo, Laborock y AppNew (actual Nex4Nova). Este proceso permitió profundizar capacidades desarrolladas internamente. A ello se sumó el desarrollo de herramientas como F-BLAST y GBlast, que integraron análisis de datos y estandarización en los procesos de perforación y tronadura, marcando el paso desde la experiencia hacia soluciones tecnológicas propias.
Así, hacia 2020, Geoblast había ampliado su portafolio y consolidado un ecosistema donde experiencia, especialización y tecnología se integran de manera coherente. La innovación dejó de depender de iniciativas aisladas y pasó a formar parte de la dinámica de la organización, transformando la experiencia acumulada en una ventaja estructural para enfrentar los desafíos de la industria.