
A doce meses de haber asumido la Gerencia General de Geoblast, Alfredo Ponce analiza los desafíos estratégicos que enfrentó al llegar, los avances alcanzados y las prioridades que marcarán el futuro de la compañía en un entorno minero cada vez más exigente.
El punto de partida fue claro: la industria demanda mayores estándares de eficiencia, calidad, seguridad y desempeño ambiental. Pero el desafío no era únicamente operacional, sino también cultural y estratégico.
—A un año de haber asumido la Gerencia General, ¿cuáles fueron los principales desafíos estratégicos que identificó al llegar —en términos operacionales, culturales y de posicionamiento— y qué avances concretos destacaría hoy como señales de que la compañía va en la dirección correcta?
“Al asumir la Gerencia General, uno de los mayores retos fue alinear nuestras operaciones con los estándares de eficiencia y calidad que requiere la industria minera actual, manteniendo siempre un fuerte compromiso con la seguridad y el medio ambiente. Culturalmente, identificamos la necesidad de fomentar una mayor colaboración interna y una cultura orientada a la innovación y mejora continua. En términos de posicionamiento, trabajamos arduamente para fortalecer nuestra imagen como un socio confiable, capaz de ofrecer soluciones integrales y adaptadas a las demandas del mercado.
Hoy podemos destacar avances claros: hemos optimizado procesos operativos clave, integrando tecnologías que aumentan nuestra eficiencia y reducen el impacto ambiental. Además, hemos avanzado en la construcción de un equipo más cohesionado y motivado, lo que se refleja en una mejora significativa en nuestros indicadores de desempeño. Estos logros nos confirman que vamos en la dirección correcta”.
—Mirando hacia adelante, ¿cuáles serán las prioridades de Geoblast para consolidar su crecimiento en un entorno minero más exigente —marcado por mayores estándares ambientales, tecnológicos y de eficiencia—?
“Nuestra prioridad es continuar incorporando tecnologías innovadoras que permitan mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de nuestras operaciones. Este desafío implica una inversión constante en equipos, digitalización de procesos, desarrollo de herramientas de análisis y capacitación técnica. Paralelamente, reforzaremos nuestro compromiso con estándares ambientales cada vez más exigentes.
También enfocaremos esfuerzos en fortalecer alianzas estratégicas que nos permitan ofrecer soluciones integrales y adaptables a las necesidades específicas de cada cliente, mediante el relacionamiento con las empresas del grupo, además de proveedores nacionales e internacionales. Todo ello con una visión clara: consolidar a Geoblast como un referente en la industria minera, no solo por la calidad de nuestros servicios, sino por nuestro aporte real a la productividad y sostenibilidad del sector”.
—En lo personal, ¿qué aprendizajes le dejó este primer año liderando Geoblast y cómo ha evolucionado su visión de liderazgo frente a los desafíos de la industria minera?
“Este primer año ha sido una experiencia de aprendizaje constante que reafirma la importancia del liderazgo colaborativo y la escucha activa. La industria minera presenta desafíos complejos y dinámicos, por lo que liderar requiere no solo dirigir, sino también inspirar y empoderar a los equipos para que aporten lo mejor de sí mismos.
He aprendido que adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y la tecnología es fundamental, pero también lo es cultivar una cultura sólida basada en valores y confianza. Mi visión de liderazgo tiene un enfoque más cercano, inclusivo y orientado a desarrollar el talento interno, componentes clave para enfrentar con éxito los retos presentes y futuros”.
—A nivel interno, ¿cuáles son los desafíos en materia de personas, desarrollo de talento y liderazgo, y cómo espera que esa evolución interna fortalezca la capacidad de Geoblast para enfrentar los desafíos de la industria en los próximos años?
“La gestión del talento es esencial para nuestra sostenibilidad y competitividad. Uno de los principales desafíos es atraer, retener y desarrollar profesionales altamente capacitados, especialmente en un sector donde las competencias técnicas y el conocimiento se actualizan rápidamente. Para ello, estamos implementando programas de formación continua, planes de retención y de carrera claros, fomentando el liderazgo desde todos los niveles.
Esperamos que esta evolución interna permita generar equipos ágiles, innovadores y comprometidos, capaces de anticiparse a los cambios y proponer soluciones creativas. De esta forma, Geoblast fortalecerá su capacidad para enfrentar los nuevos desafíos de la industria minera, garantizando un crecimiento sólido y sostenible en el tiempo”.
A un año del inicio de este ciclo, la compañía proyecta su desarrollo sobre una base de eficiencia, innovación y fortalecimiento interno, con la convicción de que el crecimiento sostenible depende tanto de la tecnología como de las personas que la impulsan.