
El próximo sábado 4 de abril se deben retrasar los relojes 60 minutos a la medianoche (pasando de las 00:00 a las 23:00 hrs) en casi todo el territorio, excepto Magallanes, para aprovechar más la luz matutina.
En el marco del cambio al horario de invierno en Chile, que se concretará el próximo sábado 4 de abril, desde Grupo de Empresas Geoblast queremos reforzar la importancia de anticiparse a sus efectos, tanto en nuestras operaciones como en el bienestar de todos nuestros trabajadores/colaboradores.
Este ajuste no solo implica modificar la hora, sino también enfrentar un nuevo escenario propio del otoño: menos luz natural, temperaturas más bajas, mayor presencia de neblina y lluvias intermitentes. Estas condiciones pueden impactar la seguridad, la concentración y el rendimiento, tanto en labores en faena como en desplazamientos urbanos.
Además, la adaptación del reloj biológico puede generar fatiga, somnolencia y menor nivel de alerta durante los días posteriores al cambio, factores que aumentan el riesgo de incidentes si no se gestionan de manera preventiva.
La seguridad es un valor central en nuestra organización. Por ello, el llamado es a anticiparse y adoptar medidas simples que permitan reducir riesgos y facilitar una transición segura.

Recomendaciones
1. Anticipar el ajuste del sueño
- Adelantar progresivamente los horarios de descanso en los días previos.
- Priorizar un sueño reparador, especialmente en jornadas de turno.
2. Gestionar la fatiga
- Estar atentos a señales de cansancio, somnolencia o falta de concentración.
- Informar oportunamente a supervisores en caso de fatiga significativa.
- Respetar pausas y tiempos de descanso establecidos.
3. Adaptarse a la menor luz natural
- Considerar que habrá menor visibilidad en horarios de salida.
- Planificar desplazamientos con mayor anticipación, tanto en ciudad como hacia faenas.
- En faena, reforzar el uso de iluminación adecuada y elementos reflectantes.
4. Extremar precauciones en condiciones climáticas
- Estar atentos a neblina, lluvias y superficies resbaladizas.
- Utilizar el equipamiento de protección personal adecuado según las condiciones.
- Desplazarse con mayor precaución en caminos internos y accesos a faena.
5. Cuidar la alimentación e hidratación
- Preferir comidas livianas que no aumenten la somnolencia.
- Mantener una adecuada hidratación durante la jornada.
6. Planificar la jornada laboral
- Organizar tareas críticas en horarios de mayor alerta cuando sea posible.
- Evitar sobrecarga de actividades en momentos de mayor fatiga.
El cambio de hora es un proceso breve, pero sus efectos pueden impactar la seguridad si no se abordan a tiempo. La clave está en anticiparse, ajustar hábitos y mantenerse atentos a las condiciones del entorno.
Cuidarnos es una tarea compartida. Cada acción preventiva contribuye a un entorno de trabajo más seguro para todos.